La inteligencia artificial no ha venido a salvarnos. Y tampoco ha venido a sustituirnos. Pero puede hacer algo mucho más interesante: ayudarnos a hacer mejor aquello que ya deberíamos estar haciendo bien.
Ese fue el mensaje central que llevamos a Municipalia. Y no, no era un mensaje “inspiracional”. Era práctico. Tangible. Contrastado.
En la mesa redonda sobre casos prácticos de IA en la administración local, Eli Udina y Christian Vélez compartieron una verdad incómoda pero urgente: la tecnología no transforma nada si no la encajamos dentro de una visión de servicio público.
LIAM®: la IA que no juega a ser persona, sino que trabaja como una
Hablamos de LIAM®, nuestro ciberagente de OAC360º®, que ya funciona en municipios como Lleida, Lloret de Mar o Cornellà.
No es un chatbot.
No improvisa frases brillantes ni cita artículos de Wikipedia.
Es un ciberagente entrenado con más de un millón de interacciones reales, durante más de siete años, con ciudadanía real.
Con dudas reales. Con trámites reales.
Es una IA que no simula empatía: la construye con datos reales, supervisados y auditados por personas.
No vendemos promesas. Compartimos datos.
Cuando decimos que LIAM® asiste en la tramitación electrónica 24/7, lo decimos con datos:
- 93,73 % de acierto en asistencias automatizadas.
- Solo un 3,7 % de interacciones se derivan a equipos humanos.
- En un solo mes, se ha convertido en el segundo canal de atención más utilizado por la ciudadanía, después del teléfono.
Y lo más relevante: la ciudadanía entiende mejor los trámites. Se siente acompañada. Confía.
Porque LIAM® no informa: asiste. No redirige: explica. No simula: resuelve.
¿IA sin ética pública? No, gracias.
Una IA pública no puede ser un producto empaquetado.
Debe ser un servicio vivo. Y eso significa:
- Supervisión constante por equipos humanos reales.
- Revisión de cada conversación, una por una.
- Entrenamiento con criterios públicos, no con datos opacos o mercantiles.
LIAM® es posible porque detrás hay una forma de hacer: la de Adtende, la de OAC360º, la de Braycom.
Tres piezas que trabajan codo con codo para garantizar que la IA no sea un juguete tecnológico, sino una herramienta de asistencia real.
¿Y ahora qué?
La pregunta que lanzamos desde el escenario de Municipalia fue clara:
“¿Queremos una IA que impresione… o una IA que funcione?”
Nosotros lo tenemos claro: queremos servicios que mejoren la vida de las personas. No que la compliquen más. Y queremos una administración pública que no solo adopte IA, sino que la magnetice con valores públicos.
Como el clip, la carpeta y la grapadora en tiempos de papel, ahora tenemos una nueva herramienta que debemos aprender a usar con sentido común, ética y un poco de valentía.
Para Terminar
Queremos compartir con vosotros la intervención de nuestra CEO, Elisabeth Udina, en Municipalia.